40 aprobaciones y ninguna pregunta sobre el agua Cómo el Ministerio de Energía y Minas expandió Yanacocha cuenca por cuenca sin verificar si quedaba agua para la gente
Hay un documento oficial del propio Estado peruano que nadie había puesto sobre la mesa hasta ahora. Se llama SIAM — Sistema de Información Ambiental Minero del Ministerio de Energía y Minas. Y lo que registra es revelador.
Desde el 4 de octubre de 1996 hasta el 31 de diciembre de 2024, el MINEM aprobó cuarenta instrumentos de gestión ambiental para Minera Yanacocha S.R.L. en Cajamarca. Cuarenta. Todos con situación "Aprobado" o "Conforme".
¿Qué son esos cuarenta instrumentos?
No son cuarenta proyectos distintos. Son un proyecto que se fue expandiendo en silencio, modificación por modificación, durante casi treinta años.
El primero fue un Estudio de Impacto Ambiental aprobado en 1996. Luego vinieron los estudios de exploración. Luego las modificaciones de esos estudios. Luego las modificaciones de las modificaciones. Luego los Informes Técnicos Sustentatorios de cambios "menores". Luego las actualizaciones del Plan de Cierre. Y así, durante casi tres décadas, cada aprobación abría la puerta a la siguiente.
Individualmente, cada instrumento podía parecer un ajuste técnico puntual. En conjunto, representan la expansión sistemática de una operación minera de gran escala sobre algunas de las cabeceras de cuenca más estratégicas del departamento de Cajamarca.
Lo que el MINEM sabía desde el primer día
Esto es lo que hace especialmente significativo este registro: los propios nombres de los proyectos mencionan las cuencas.
El MINEM aprobó instrumentos para operaciones en la cuenca del río Chonta, en la cuenca del río Honda, en la cuenca del río Rejo, en la cuenca del río Porcón y en la cuenca del Cerro Quilish. Esos nombres están escritos en el expediente oficial. No son inferencias. Son los títulos de los proyectos que el Ministerio aprobó uno por uno durante veintiocho años.
Eso significa que el MINEM sabía, desde el primer instrumento aprobado en 1996, que las operaciones de Yanacocha se desarrollaban sobre múltiples cuencas hidrográficas de cabecera en Cajamarca. Cuencas que, según la propia legislación peruana, el artículo 75 de la Ley N.° 29338 modificado por la Ley N.° 30640, son zonas ambientalmente vulnerables que requieren un estándar reforzado de evaluación y protección.
La pregunta que nadie hizo en cuarenta aprobaciones
Hay una pregunta que debió haberse formulado antes de cada una de esas cuarenta aprobaciones. Una sola pregunta: ¿queda suficiente agua en estas cuencas para garantizar el consumo humano de las poblaciones que viven aguas abajo?
El registro del SIAM no contiene evidencia de que esa pregunta haya sido formulada ni respondida en ninguno de los cuarenta instrumentos aprobados. Ninguno de ellos registra una opinión previa de la Autoridad Nacional del Agua sobre disponibilidad hídrica para consumo humano. Ninguno registra consulta a SEDACAJ, la empresa que abastece de agua potable a Cajamarca. Ninguno registra evaluación de impacto acumulativo sobre las cuencas intervenidas.
Lo que sí registra el SIAM es que el último instrumento aprobado data del 31 de diciembre de 2024. Es decir, seis meses antes de que Yanacocha protagonizara el evento ambiental del 25 de junio de 2025, calificado por la propia empresa como Accidente de Nivel de Consecuencia 5 — Catastrófico, que contaminó con arsénico, cobre, hierro y manganeso el Canal TUAL, infraestructura de abastecimiento de comunidades agrícolas de Cajamarca.
Tres organismos, ninguna coordinación
Este documento permite ver con claridad algo que la investigación QNM ha venido documentando: el problema no es un funcionario corrupto ni una decisión aislada. Es un patrón institucional.
Durante casi treinta años, tres brazos del mismo Estado actuaron en paralelo sin coordinarse entre sí. La Autoridad Nacional del Agua otorgó trece licencias de uso de agua a Yanacocha sobre las mismas cuencas, por un volumen que equivale a 4.2 veces el consumo anual de toda la ciudad de Cajamarca, sin verificar disponibilidad hídrica para consumo humano. El Ministerio de Energía y Minas aprobó cuarenta instrumentos ambientales para la misma operación, mencionando explícitamente las cuencas intervenidas, sin requerir esa evaluación. Y el Poder Ejecutivo declaró emergencia hídrica en los mismos territorios en 2023, sin ordenar la revisión de ninguna de esas licencias ni de ninguno de esos instrumentos.
Tres organismos del mismo Estado. Veintiocho años. Ninguna coherencia institucional. Y las comunidades aguas abajo del Canal TUAL bebiendo lo que sobra.
¿Qué sigue?
Esta información forma parte de la denuncia ciudadana presentada ante la Contraloría General de la República el 29 de marzo de 2026, que solicita que sea la propia Contraloría quien determine si el volumen de agua entregado a Yanacocha es compatible con el derecho humano al agua de las poblaciones cajamarquinas.
La pregunta que el Estado nunca se hizo en cuarenta aprobaciones, la Contraloría debe responderla ahora. Con metodología oficial. Con base de datos completa. Y con nombre y apellido de los funcionarios responsables de cada decisión.
Porque si el agua se acabó, alguien la entregó. Y si Yanacocha la contaminó, alguien lo aprobó cuarenta veces.
Yolanda Victoria Rojas Espinoza Investigadora independiente — Comunicadora Social Fundadora QNM – Que Nos Mantengan con lo Nuestro® ORCID: 0009-0002-9012-1393 www.qnm-quenosmantengan.com
Fuente primaria: Sistema de Información Ambiental Minero — SIAM, Ministerio de Energía y Minas del Perú. Registro oficial de instrumentos de gestión ambiental de Minera Yanacocha S.R.L., período 1996-2024.
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